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| M. Muñoz, 2012 |
Deja de hablar y escucha.
Probablemente nunca,
aunque digas mi nombre, me conozcas
Vendrás a verme
Como quien busca el agua, el sol, abrigo
mas no podrás
cogerme, habito
entre la luz y el aire
y alrededor del tiempo. Siempre he sido
más grande que tus manos .
No quiero que me temas, mas tampoco
pretendas que te siga.
Sin ir a ningún sitio
te irás y volverás. Yo permanezco.
No puedes entenderlo. ¿No es verdad?
Si salgo de este bosque, moriré.
Sergio Alvarez, Bray, agosto 2012