M. Muñoz, 2010
Al caer la tarde, absorto
Tras el cristal, el niño mira
Llover. La luz que se ha encendido
En un farol contrasta
La lluvia blanca con el aire oscuro.
Vive en el seno de su fuerza tierna,
Todavía sin deseo, sin memoria,
El niño, y sin presagio
Que afuera el tiempo aguarda
Con la vida, al acecho.
En su sombra ya se forma la perla.
Luis Cernuda

"De niño, cuando a la noche veías el cielo, cuyas estrellas semejaban miradas amigas llenando la oscuridad de misteriosa simpatía, la vastedad de los espacios no te arredraba, sino al contrario, te suspendía en embeleso confiado". L. Cernuda
ResponderEliminarPerturbadora imagen: la retina sólo acierta al principio a adivinar tal vez una sombra, una mancha alargada, un color ocre proyectado en la acera como un brochazo informe que rasga el gris del fondo, y dentro van surgiendo objetos esbozados aapenas... Sólo después descubre de repente la mirada del niño en el centro del cuadro que lentamente lo transfigura todo. Y se entiende la lluvia, y la luz del farol, y la memoria, y la vida al acecho, hasta la perla. ¿Escribió para ti este poema el poeta, marmotarroja? ¡Qué elección tan soberbia! C.
¡¡¡Pero QUÉ ARTE tienes, marmotarroja!!! Es una foto BUENÍSIMA. ¿De qué parte del cristal estabas tú, di, anda, di? ¡Vaya enfoque, vaya combinación de motivos, vaya ángulo! ¿Cuál será la siguiente? Al acecho seguimos, ya lo sabes.
ResponderEliminar¡Y además está la niña!!! Acabo de descubrir la tercera dimensión de esta preciosa foto. ¿Cuál es su centro, la sombra misteriosa o la mirada? No haré más comentarios porque me he quedado muditiiitaaa...
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