MARMOTARROJA
Sus fotos eran lo más hermoso del mundo. En realidad,no eran solo suyas. Eran cosas que nos pasaban todo el tiempo, pero sólo ella sabía verlas. Eso era lo importante. Yo pensaba en el ayer o en el mañana, pero ella pensaba siempre en el ahora. Por eso su presente era tan grande, como un salón de baile, y ella bailaba en él. Y el mío era un oscuro cuarto trastero, en el que no encontraba nunca nada. Cuando veía sus fotos pensaba en todo esto, pero ya era tarde, como tener en la mano un billete de tren, que ya pasó, y al que solo se subió ella. Sergio Álvarez Sánchez
Suben, bajan, se aturden,
ResponderEliminarse afanan, se acaloran,
se espachurran, se observan,
meditan, reflexionan,
vértigo temblequeante ante el vacío
de escaleras sin fin,
ruido, silencio,
frialdad, esperanza, miedo, tedio,
multitud solitaria
y un futuro sin nombre,
de ortopedia a la carta: metronoia.
me gusta la primera y te entiendo
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