| Marta Muñoz, abril 2013 |
Primero fuiste agua, y luego sed
cuando buscabas
un cielo sin final donde arrojarte.
Mis labios para ti fueron el cielo
y no anduviste más
mas muchas veces
pensaste que otro cielo merecías.
Ahora poco importa
tu hija está fluyendo como el agua
llenando de sentido tu pasado:
entonces fuiste sed y ahora eres fuente.
Sergio Álvarez, 2003
| Marta Muñoz, abril 2013 |
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.