| Marta Muñoz, 2012. Acuarela |
A marmotarroja
Con estas pobres manos
destruidas
acaricié este mundo, con las
manos
cansadas o agrietadas, fui
tocando
las puertas, los ladrillos,
animales
extraños en sus cuevas
infinitas.
Con estas viejas manos de
ceniza
ajenas, extrañadas, fui
rozando
estrellas que quemaban, o las
copas
lejanas de unos árboles
inmensos.
Con estas tristes manos
destronadas
tan torpes que a menudo me traen
cosas
absurdas que ya nunca
necesito,
fui desarmando el mundo, sin
saber
después como montarlo,
recogiendo
dolores y alegrías que
caían
de otras manos. Con estas leves
manos
podadas y tendidas contra el
viento.
Con estas pobres manos, con mis
manos
palpando, acariciando
Hasta llegar a ti.
Sergio Álvarez Sánchez
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.