MARMOTARROJA
Sus fotos eran lo más hermoso del mundo. En realidad,no eran solo suyas. Eran cosas que nos pasaban todo el tiempo, pero sólo ella sabía verlas. Eso era lo importante. Yo pensaba en el ayer o en el mañana, pero ella pensaba siempre en el ahora. Por eso su presente era tan grande, como un salón de baile, y ella bailaba en él. Y el mío era un oscuro cuarto trastero, en el que no encontraba nunca nada. Cuando veía sus fotos pensaba en todo esto, pero ya era tarde, como tener en la mano un billete de tren, que ya pasó, y al que solo se subió ella. Sergio Álvarez Sánchez
Los amaneceres son suaves como gatitos.
ResponderEliminarLas uñas crecen confiadamente, aún no
saben qué tocarán. Suaves
son los sueños y la ternura
como niebla suspendida sobre nosotros...
Marmotarroja, se me olvidó poner el nombre del autor del poema; hazlo tú,, por favor: A. Zagajewski. Gracias.
ResponderEliminarDudosa luz y turbia transparencia,
ResponderEliminaraguas mortales.
Así zozobra la nave de los sueños.