MARMOTARROJA
Sus fotos eran lo más hermoso del mundo. En realidad,no eran solo suyas. Eran cosas que nos pasaban todo el tiempo, pero sólo ella sabía verlas. Eso era lo importante. Yo pensaba en el ayer o en el mañana, pero ella pensaba siempre en el ahora. Por eso su presente era tan grande, como un salón de baile, y ella bailaba en él. Y el mío era un oscuro cuarto trastero, en el que no encontraba nunca nada. Cuando veía sus fotos pensaba en todo esto, pero ya era tarde, como tener en la mano un billete de tren, que ya pasó, y al que solo se subió ella. Sergio Álvarez Sánchez
Sin ruido ni estridencias,
ResponderEliminarsuave es la tierra.
Ya cumplido el deseo,
hay calidez y paz.
Todo parece muerto, y es la vida
ResponderEliminarla que profundamente aquí se esconde
de tenebrosa noche perseguida.
Y en estas soledades escondida,
en este yermo páramo, es en donde
escapa de la muerte por la huida.
J. Bergamín
Nos queda del paisaje el rastro humedecido,
la cenicienta luz.