| Óleo sobre tela, 50x70 cm |
"La vergüenza es un sentimiento
revolucionario", Karl Marx
Llevo colgados de
mi corazón
los ojos de una
perra [...].
Cuando yo tenía
doce años,
algunos días, al
anochecer,
llevábamos al
sótano a una perra
sucia y pequeña.
Con un cable le
dábamos y luego
con las astillas y
los hierros. (Era
así. Era así.
Ella gemía,
se arrastraba pidiendo, se orinaba,
y nosotros la
colgábamos para pegar mejor).
Aquella perra iba
con nosotros
a las praderas y
los cuestos. Era
veloz y nos amaba.
[...]
[...]
A. Gamoneda
Son esos ojos blandos,
ResponderEliminarojos tibios y tiernos,
los que se enredan
en las tristes arrugas del recuerdo.