Gárgaras delicadas de burbujas, moscardones azules
tejían una fuerte gasa de sonido alrededor del olor.
Había libélulas, mariposas moteadas,
pero lo mejor de todo era la baba cálida y espesa
de las huevas de rana que crecían como agua coagulada
a la sombra de las orillas.
Seamus Heaney