M. Muñoz, 2010
FOTOGRAFIA Y PINTURA
MARMOTARROJA
Sus fotos eran lo más hermoso del mundo. En realidad,no eran solo suyas. Eran cosas que nos pasaban todo el tiempo, pero sólo ella sabía verlas. Eso era lo importante. Yo pensaba en el ayer o en el mañana, pero ella pensaba siempre en el ahora. Por eso su presente era tan grande, como un salón de baile, y ella bailaba en él. Y el mío era un oscuro cuarto trastero, en el que no encontraba nunca nada. Cuando veía sus fotos pensaba en todo esto, pero ya era tarde, como tener en la mano un billete de tren, que ya pasó, y al que solo se subió ella. Sergio Álvarez Sánchez

preciosa foto, quién pudiera tocar esa escala musical de agua, y que ninguna gota se perdiera
ResponderEliminarSinfonía de agua, prisión de luz y esperanza de verdor que llegará desde lejos. Quien sabe captar sequedad tan cercana sabe también que habrá más luz, más hojas y, seguro, más ramas después. JAAV.
ResponderEliminarParecen solas, tristes, deshabitadas, estas ramas.¿Lo están acaso? No. Preparan en secreto, coquetas, el próximo estallido de color y de vida y de frescura que nos descubrirá que siempre hay tiempo para la esperanza. Celia
ResponderEliminarComo ya hay mucha poesía en los comentarios, yo aprecio la naturaleza y el brillo de las gotas de agua en las ramas anunciando la vida.Asun.
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