MARMOTARROJA
Sus fotos eran lo más hermoso del mundo. En realidad,no eran solo suyas. Eran cosas que nos pasaban todo el tiempo, pero sólo ella sabía verlas. Eso era lo importante. Yo pensaba en el ayer o en el mañana, pero ella pensaba siempre en el ahora. Por eso su presente era tan grande, como un salón de baile, y ella bailaba en él. Y el mío era un oscuro cuarto trastero, en el que no encontraba nunca nada. Cuando veía sus fotos pensaba en todo esto, pero ya era tarde, como tener en la mano un billete de tren, que ya pasó, y al que solo se subió ella. Sergio Álvarez Sánchez
Dormita... (¿o tal vez sueña?), ajena a la aparente hostilidad del mundo exterior. La dureza y la dulzura se entrelazan en este instante atrapado en la imagen para siempre. Celia.
ResponderEliminarY tus fotos nos siguen ayudando a descubrir otras realidades. Gracias, Marta.
¿Cómo has podido hacer una cosa tan bonita! Es preciosa.Un beso,Marisa
ResponderEliminaresperar, esperar, esperar........seguir esperando sin ver ni un apice de luz entre las sombras sin saber que le dice el dia a la noche, paciencia, espera, templanza.......si te has llevado toda la luz ya ni soñar despierto puedo. adicino ruido, terremotos, desasodiego....necsito que me devuelvas algo de la luz que me arrebataste
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